El efecto térmico andino
Durante el invierno chileno, las bajas temperaturas producen una vasoconstricción periférica natural. Al contraerse los vasos finos, el sistema central experimenta un incremento de presión relativa. Un volumen de fluidos inestable acentúa esta carga. Mantener la ingesta de agua tibia ayuda a que la viscosidad de los líquidos internos no se altere.